Según la FAO (Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura), “las plantaciones forestales son reconocidas como una de los mejores mecanismos para disminuir el efecto invernadero causado por los gases contaminantes en la atmósfera como CO2, metano y otros”, porque son grandes fijadores de carbono.

Las plantaciones ayudan a conservar la biodiversidad porque en muchas situaciones conectan zonas de bosque natural, formando corredores biológicos por donde transitan y encuentran su hogar mamíferos, aves, insectos y demás organismos.

Las coberturas boscosas amortiguan y regulan las lluvias torrenciales, evitando la erosión del suelo y así contribuyen con la calidad del agua en términos de limpieza.

Las plantaciones forestales certificadas la mejor herramienta para disminuir la presión sobre los bosques naturales; ellas son una fuente sostenible de madera para las necesidades de una creciente población.