Alrededor de la producción de papel se han tejido muchos mitos, siendo el de la deforestación de los bosques uno de los más escuchados. Sin embargo, las empresas productoras de pulpa, papel y cartón del país; obtienen su fibra de proveedores que cultivan sus propios árboles en plantaciones forestales comerciales certificadas en calidad y manejo sostenible.

En Colombia, cerca de 470 mil hectáreas son usadas como plantaciones comerciales de madera, de estas solo 42 mil son destinadas para la industria papelera, que a la vez contrario a lo que se cree- protege, estudia y conserva 22 mil adicionales como bosque natural, constituyéndose en el mayor reforestador del país.

La certificación de manejo forestal (otorgada por el FSC) confirma que el bosque se está manejando de forma que se protejan los ecosistemas naturales y los habitantes y trabajadores locales se vean beneficiados, al tiempo que garantiza el mantenimiento de la viabilidad económica.

El FSC (Forest Stewardship Council), es una organización internacional sin ánimo de lucro que establece los estándares sobre lo que es un bosque manejado de forma responsable, tanto ambientalmente como socialmente. Entre los miembros del FSC se encuentran algunos de los más importantes grupos medioambientales del mundo.

Existen dos tipos de certificaciones FSC:

  1. Certificación de manejo forestal: para propietarios y administradores forestales
  2. Certificación de cadena de custodia: para empresas que producen o comercializan productos forestales.

Las empresas certificadas por la FSC se comprometen a:

*Proteger a las personas y a las especies de plantas y animales que viven dentro y en las inmediaciones del bosque y que dependen de él.

*Cumplir los estándares de la FSC en sus procesos de manejo forestal y de su impacto ambiental, social y económico.

*Usar solo madera legal y controlada.

De acuerdo a lo anterior podemos concluir que la industria papelera no deforesta, al contrario está comprometida con la sostenibilidad ambiental, pues esta impacta directamente el éxito de su negocio.

Otro de los mitos alrededor de la producción de papel, afirma que fabricarlo gasta mucha energía no renovable y deja una huella de carbono alta; la realidad es que la mayor parte de la energía que emplean las empresas papeleras colombianas es renovable y es producida por ellos mismos, haciendo uso de residuos del proceso papelero, como por ejemplo el bagazo de caña y la lignina (compuesto que da dureza a la madera y es biocombustible). En cuanto a la intensidad del carbono, esta es baja; y el papel por ser un producto hecho a base de madera, continúa almacenando carbono a lo largo de su vida. Además, el sucesivo reciclaje amplía los plazos de almacenamiento de carbono[1].

Ya sabes, cada vez que uses papel no tendrás que preocuparte por estar perjudicando el medio ambiente, al contrario estás haciendo uso de un producto altamente reciclable y biodegradable, que proviene de fuentes renovables y es sostenible tanto ambiental como socialmente.

[1] Informe de Sostenibilidad de la Cámara de la Industria de la Pulpa, el Papel y el Cartón de la ANDI, 2017.