Teniendo como referente el Catálogo Europeo de Residuos (CER), la totalidad de los residuos específicos generados por la producción de pulpa y papel es catalogada como no peligrosa y, en su mayoría, biodegradable.

Los residuos peligrosos generados están asociados a trabajos de mantenimiento, como sucede en las demás industrias. El principal esfuerzo de la industria papelera colombiana está en la minimización y el aprovechamiento de los residuos.

La industria papelera trabaja permanentemente en la construcción de ciclos cerrados de producción. Es decir, las plantas productoras cuentan con procesos en los cuales gran parte de los residuos son reutilizados, por lo que permanecen dentro del ciclo y no generan impactos negativos en el ambiente. Además, los residuos específicos de la actividad papelera son objeto permanente de investigación, a fin de encontrar las mejores alternativas para su gestión de acuerdo a sus características y propiedades.

Los subproductos que no podemos aprovechar al interior de las instalaciones productivas son utilizados por otras industrias, como las de cemento, fertilizantes y plásticos.