Desde el año 105 D.C  Cai Lun ha sido reconocido como el creador del papel en China. Gracias a él, la técnica de elaboración del material utilizado para la escritura comenzó a implementar diferentes modos de fabricación, los cuales arrojaban diferencias entre los materiales utilizados anteriormente como el papiro y el pergamino; adoptando propiedades que actualmente caracterizan al papel. Estas técnicas fueron acogidas por más de 500 años exclusivamente en China, hasta que en el año 610 fue extendiéndose hasta Japón, quienes lo transmitieron a los árabes y por último, lo introdujeron en España hacia el siglo XI creando allí la primera fábrica de papel europea en el año 1056.

Fue desde entonces que el mundo comenzó a empaparse de las técnicas de elaboración del papel, iniciando por Italia, Francia y Holanda en donde se implementó las marcas de agua o la filigrana para identificar de dónde provenía el papel utilizado. Sin embargo, la aparición de la imprenta en Europa generó un incremento en la implementación del papel, provocando la escasez de trapos de lino (pulpa de trapos) pero, a partir de este inconveniente se desarrolló el proceso mecánico de trituración de madera para fabricar la pulpa.

Las fibras de esta pulpa se caracterizan por ser pequeñas y débiles que cuentan con un porcentaje de una clase de polímeros orgánicos complejos que forman materiales estructurales importantes en los tejidos de soporte de plantas vasculares y de algunas algar (lignina), la cual tiende a decolorarlo en un tono amarillento y lo vuelve quebradizo. Más adelante, en 1850 se introdujo a esta técnica mecánica el primer proceso químico en el mundo; en el cual se elimina la lignina para generar papeles más resistentes a los del proceso mecánico.

Actualmente, la producción papelera cuenta con tres fuentes principales. Una de ellas es la madera que proviene de plantaciones forestales de pino y eucalipto, es un cultivo que se dedica al uso comercial, que anteriormente fue utilizando en actividades de agricultura o ganadería, además que es responsable de preservar los bosques naturales que se encuentren en la zona y que, posteriormente  cuenta con una certificación en manejo responsable.

 Por otro lado, la segunda fuente es el bagazo de caña;  el residuo de la producción agroindustrial de la caña de azúcar, panela o etanol, que en vez de quemarse o llevarse al relleno sanitario, se reutiliza como fuente de fibra de celulosa para la producción del papel. Y por último, la fibra del reciclaje que sigue generado papeles suaves y papeles de archivo, es decir que todos los empaques, bolsas y demás se recolectan y producen nuevos empaques, generando finalmente un método de economía circular que es amigable con el medio ambiente y con el consumo del papel en la actualidad.

Finalmente, aunque el papel fue creado hace varios siglos sigue siendo un instrumento indispensable en la vida del ser humano. Teniendo en cuenta que actualmente la era digital es un contrincante fuerte para la producción del papel. Son las personas quienes escogen el método que más les convenga y sea factible, pero el papel siempre es una opción ya que este sigue siendo un producto que es amigable con el medio ambiente a pesar de su consumo que incrementa con el tiempo.

 

Fuentes

Entrevista a Isabel Cristina Riveros  RCN, Cali – Campaña de gira