Las empresas afiliadas rechazan el trabajo forzado, el trabajo infantil, la discriminación y el acoso laboral. En cambio, promueven la libre asociación, la diversidad y la equidad de condiciones laborales entre géneros. A través de la integración de consideraciones sobre derechos humanos en los procesos internos y externos vigilan que no se cometa ningún abuso.

Hay conciencia sobre el riesgo de trabajo infantil en la cadena de valor, principalmente en el proceso de recolección de material reciclable. Por eso se busca contrarrestarlo a través de procesos de sensibilización y control:

  • Cláusulas contractuales. Se incluyen cláusulas de respeto a los derechos humanos en los contratos con los recicladores de oficio.
  • Auditorías de condiciones laborales. Se aplican a los proveedores.
  • Acceso a la educación de los hijos de los recicladores de oficio. Por ejemplo, Empacor creó jardines infantiles con jornadas alternas para los hijos de los recicladores de oficio, con el fin de evitar que los menores acompañen a sus padres a trabajar o queden expuestos a abusos y acciones de violencia o delincuencia.

Canales de denuncia de acciones irregulares

Es muy importante que el personal y los aliados de las empresas papeleras colaboren con la detección de acciones irregulares que puedan ir en contra de los fundamentos éticos declarados. Por eso, se cuenta con canales de denuncia que permiten recibir información y tomar medidas correctivas.

Un gobierno corporativo que apoya la sostenibilidad.

Esta industria cuenta con estructuras claras de gobierno corporativo y lineamientos para que en estas instancias se incluyan la ética y la sostenibilidad en la visión de largo plazo de las compañías. Esto permite promover la transparencia y aumentar la confianza de nuestros grupos de interés.

Algunas empresas cuentan con códigos de buen gobierno para orientar el comportamiento ético de las instancias de gobierno y los tomadores de decisiones.

Debido a que los órganos de gobierno desempeñan un papel fundamental en la generación de estrategias y en el control de riesgos de temas sociales y ambientales, se han establecido procesos formales para rendir cuentas y recibir retroalimentación de los más altos órganos de gobierno frente a la gestión de sostenibilidad. Muchas de las empresas afiliadas cuentan también con comités de alto rango, conformados por personal multidisciplinario de diversas áreas de las compañías, para la toma de decisiones estratégicas de sostenibilidad.